Implantación de la vivienda y relación con el entorno
El proyecto desarrolla una vivienda unifamiliar aislada situada en una parcela con acceso por la calle Cuba, en Luanco.
El diseño prioriza el aprovechamiento de las vistas de la parcela y de la luz solar. Por ello, la vivienda se abre completamente hacia las visuales orientadas al sur.
Mientras las fachadas sur concentran las mayores superficies acristaladas, la vivienda reduce las aperturas en la fachada norte, donde los huecos son escasos y de menor tamaño.
La propia vivienda funciona como una pantalla protectora para los espacios situados al sur, resguardándolos de los vientos fríos dominantes del nordeste.
La parcela presenta una pendiente poco acusada, aunque requiere un relleno y mejora del terreno en su parte superior, donde se ubica la vivienda, alineada con la parcela colindante situada al oeste.
El vial superior permite un acceso rodado cómodo, por lo que la vivienda se sitúa en la zona más elevada de la parcela. El acceso principal se ubica en la parte noroeste, junto al camino de entrada existente. Al encontrarse la vivienda a las afueras de Luanco, la mayoría de los accesos se realizan en vehículo.
Por este motivo, el proyecto incorpora un espacio previo para el aparcamiento de vehículos, además de un acceso peatonal conectado directamente con la entrada a la vivienda.
Organización interior, volumetría y materiales
La vivienda se organiza en dos plantas sobre rasante. La planta baja alberga los espacios de día, mientras que la planta primera reúne la zona de noche. En esta planta superior, el dormitorio principal se separa del resto de habitaciones para garantizar una mayor intimidad.
El salón-comedor, con un espacio de doble altura, conecta ambas plantas y organiza las estancias a su alrededor.
La composición formal de la vivienda se articula mediante dos volúmenes. Uno se orienta hacia las vistas y la luz solar, mientras que el segundo permite acceder, a través de su cubierta, a la cubierta superior de la vivienda.
Las fachadas utilizan colores claros con sistema SATE. Cuando se emplea madera natural, se seleccionan especies de alta densidad que requieren un mantenimiento mínimo.
Las cubiertas son planas e invertidas, con acabados en resinas de madera en las zonas de paso y azoteas, y soluciones de grava en el resto de superficies.
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